jueves, 7 de abril de 2016

Salir

Cuando necesitas una bocanada de aire, de los de fuera, sentirte identificado,
te asustas tienes que lidiar con una férrea convicción generalizada de arreglar problemas ajenos  y la casa sin barrer.
Yo  que intento lidiar, campear el mal humor acabo cansada y siempre tomo la misma desicion atrancar las puertas de mi casa y disfrutar de paz.
Pero últimamente estoy callejera ávida de sol, de primavera,
Un hueso duro de roer descorazonarce por culpa de ese humo generalizado de abatimiento.
Rescato miradas, rescato heroicidades,
cotidianas cosas que hacen que consiga mantener ese vínculo que me une a mis semejantes.
Consigo salir de donde estaba, me uno al grupo para sentir ese dulce cosquilleo del amor.

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