Ahhhhhhhh! Unica expresión de la palabra que sale de mi mente, el grito agudo, conciliador, sanador, sabedor.
Lo demás son palabras mudas, ciegas , sordas, sin tacto, construidas para mostrar, para silenciar lo que en este pozo que a veces se pone oscuro, no nos atrevemos a aceptar...
Personas enfermas, de envidia de rabia, de dolor sin masticar, de ancestros enfermos también, que sembraron la semilla de la barbarie, con.pequeñas gotitas que fueron construyendo un monstruo...
Cadena perpetua, muerte, asesina y la muerte llama a la muerte en este mundo de locos, sin sentir la culpabilidad, la responsabilidad, la aceptación de la consecuencia de nuestros actos al juzgar, sensurar, machacar con nuestras aseveraciones a cualquier ser humano, hijo, hermano, amigo, vecino, en las pequeñas cosas que lo cotidiano de la vida nos pone día tras día, actos que muy posiblemente contribuirán a crearlos.
Andamos con nuestra cabezas erguidas , excluyendo cualquier culpa posible, como si estuviéramos fuera de ese terrible pozo en el que se convierte el mundo cuando se carece de compasión.