domingo, 28 de febrero de 2016

Los cuentos de mi madre

                 La madrastra

Hubo un hombre muy dichoso que vivia con su esposa y sus tres hijos.
Era un comerciante importante.
Quízo la fortuna que tuvieran una vida feliz , pero el azar les dio un duro golpe, la mujer enfermo de unas fiebres y ni el medico mas importante consiguió arrebatarla de la muerte.
El marido quedo destrozado, tenían tres hijos que se quedarian huérfanos.
Cada mañana se levantaba pensando de que modo podría compaginar sus viajes con el cuido de su prole.
Dolores una vecina  que regentaba una merceria a la que su mujer frecuentaba para comprar hilos y tela, le  había echado e ojo, le veía pasar cada mañana tan apuesto, tan rico y tan viudo, que no desperdicio la ocasión una mañana en que sacaba el perchero de las pasamanerías y los encajes para así llamar la atención de la clientela, en forzar un encontronazo con el.
Como no a ella  le falto tiempo para ofrecer sus servicios, cantar las alabanzas de sus dotes de costurera, para después convencerlo de que su ayuda era imprescindible.
Nemecio que andaba desesperado no rehusó tal ofrecimiento, al contrario le pareció una salida y quedaron para el día siguiente y todos la días posteriores
La noticia de boda no tardó en llegar, para este padre era una solución, una forma de rehacer su vida y darle a sus hijos una madre, seria antes de su próximo viaje.
Angelita no estaban muy contenta con tan desagradable mujer  ya que le parecía repipi y falsa, pero no se le ocurriría decir nada a su padre, las groserías las sacaba cuando el no estaba presente,
No debía enturbiar su ilusión, hacia lo que podía.
El momento llego, Nemecio se deshizo en besos y abrazos y prometió a todos su pronta vuelta.
Apenas desapareció de sus miradas, la mujer comenzó a dar ordenes sacando su verdadera cara.
Nemecio friega el suelo, Angelita tu a lavar los platos y si Toñin llora cogerlo, no lo quiero correteando por aquí.

Ese era su infierno cada día, mas otras aberraciones que tenían que pasar, la niña contaba los días para la llegada de su padre, pero parecía ser que esta se alargaba, le habían surgido negocios de enjundia que no podía postergar.
La comida era escasa a pesar de que su padre se había preocupado de dejar  el dinero suficiente para que no pasaran necesidades, ella se lo gastaba en trajes nuevos y lujos innecesarios.
Los tres niños dormían juntos en la misma cama, hacia frío y no le permitían encender la estufa..
Una mañana en que el pequeño amaneció enfermo con una tos fea y encendido en fiebre, la niña lloraba y rogaba que su padre volviera pronto.
La madrastra estaba esperándolos para recetarle las tareas, cual fue su sorpresa cuando les mando ir al pueblo para comprar varias viandas, tenían invitados y la doña iba ha hacer un suculento guiso con el que pretendía impresionar a sus invitados.
Toñin se quedo en casa y lo mas sospechoso era que la madrastra insistió en ello preocupándose por su salud. La muchacha que no se fiaba de su beneboléncia y encontraba en todo esto turbias intenciones, compartio su preocupación con su hermano y le pidío que mantuviera los ojos abiertos
Cuando volvieron su hermano no estaba y Dolores explico que el pequeño habia mejorado pero que habia decidido mandarlo a la ciudad con su hermana, donde podría verlo un medico y recibir mejores cuidados.
Ellos que jamas conocieron familia alguna de ella no se lo tragaron y todo el día estuvieron registrando la gran casa, sin resultado alguno.
Llego la noche y todos se vistieron con sus mejores galas, la mujer anfitriona perfecta,  hacia el papel de madre y prodigaba cariños a sus hijos, se mostraba tierna, esto a los niños los ponia aun mas nerviosos.
A cada comenzal se le saco un suculento plato, aderezado con verduras varias y con carne, suave y tierna todos piropeaban a la anfitriona tanto por su delicioso guiso como por su benebolencia hacia tan desgraciada familia, pero ellos fueron incapaces de probar bocado y con mucho disimulo fueron guardando todos los huesesitos que de aquella extraña carne quedaban, no era ni conejo ni perdiz tampoco cordero, tenian miedo.
Fueron a la cama pronto , aprovechando el alboroto de la casa para salir sin que nadie los viera, desesperados, asustados comprobaron que aqueños huesos eran humanos, se temian lo peor.
Pensaron detenidamente cuales eran sus opciones, Angelita que no paraba de llorar tomo una decisión, enterrarian los huesos para dar sepultura a tan desgraciado niño sin atreverse a pensar que ese fuera su hermano.
Hicieron un hoyo al lado de un cañaveral cercano y con una breve oracion acabaron el trabajo.
Pasaron meses, y no recibian noticia alguna de su hermano, ella cada vez daba menos explicaciones, que habia mejorado pero que el clima de alli era mejor para su salud entre otras escusas cada vez menos creibles.
Una mañana en que los niños ya libres de sus quehaceres se dirigian al rio a resfrescarse un poco, se encontraron un hombre que pastoreaba por esos lares, se sentaron con el les gustaba escuchar sus historias.
Mientras hablaba cogio un junco y comenzo ha hacer un pito para llamar a su rebaño, acabado al fin se dispuso a tocarlo tenia un sonido bonito y fino, pero cual fue su sorpresa cuando empezo ha salir de aqueña melodia una voz de niño que decia asi, pi pi pi pajarito soy pero niño fuy.
No podian dar credito a loque oian , la niña que habia estado conteniendo las lagrimas todo este tiempo rompio a llorar y chillar y el pastor les pidio que les contaran tan desgarradora historia.
Una vez informado este buen hombre decidio ayudarlos y prometio que haria todo lo posible en dar con el paradero de su padre e informarlo de lo que estaba pasando.
Los niños cada mañana con el miedo dentro esperaban noticias de aquel pastor, era su única esperanza, un día en que Nemencio y Angelita estaban fregando el suelo de la cocina oyeron a lo lejos un carruaje, el sonido cada vez se hacercaba mas y quien quiera que fuera corría a toda velocidad, a medida que se hacercaban el sonido era mas estruendoso, salieron a la calle comprobando que se trataban de varios carros.
Un temblor recorrió el cuerpo de la niña que al ver a su padre bajándose del primer carro corrió sin darse cuenta que su malvada madrastra intentaba cogerla, Nemencio que había hecho lo mismo que su hermana se subía a los brazos de su padre llorando.
El hombre que traía el demonio en la cara se apresuro a contar a Dolores que tenia que estar a solas con sus hijos y entro raudo al dormitorio de ambos, para asegurarse de que la mujer no se interponía en su encuentro le dijo que se encargará personalmente de dar aposento a sus invitados.
Cuando se quedo a solas con ellos les contó que un pastor llego al pueblo donde siempre paraba a comer y que le contó una historia que lo hizo volver supo de imediato que se trataba de sus hijos.
La niña comenzó a contar a todas las atrocidades que estaban es puestos desde que su padre se fue y el pudo comprobado viendo el lamentable estado en que se encontraban.
Esa misma noche aquellos hombres  que eran guardias camuflados se llevaron a tan malvada mujer, a Nemesio no le importaba cual seria su destino solo que la justicia hiciera su trabajo.
Y este hombre lleno de dolor prometio no volver a separarse de ellos, eran su familia y a partir de ese momento permanecerían unidos para siempre.
Colorín colorin colorado este cuento se ha acabado......






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