Tan solo hace falta que hables de amor, para que yo sienta amor,
Cuando divagas con palabras que taladran de besos resguardados intactos, se me pone un hueco un revoloteo de mariposas en el estomago y me resulta cálido un corazón al que asirme, aunque me parece que vamos con mas soledad que ganas.
Cuando el corazón ha sufrido tanto hay que darle tiempo, hay que darle calma.
Al corazón no hay que decirle nada.
ResponderEliminarEn todo caso esperar que se haga magia.
Besos.