sábado, 9 de enero de 2016

La regalada

Mi pena no se hace eco de tu alegria,
Pero aun así es pena.
Trasgede a todo, sostengo el peso, se me pone de corbata, mi visión es clara,
La dejas dentro, trovador de quimeras de consejos de senderos, sordo y basto, antihumano, con bandera, tu verborrea no sana no hace personas.
Creces de teoría, vives de avivar otras esperanzas, todos te admiran de pura inercia eres la regalada.
Y yo antítesis
Y tu ejercida, esperada
Nuestro camino se separó a la hora del nacimiento.
Y yo cansada en este momento, entera, cierro mi puerta a quien no quiere visitar mi penumbra y mi sosiego, mandarina no te acoge, cuelgas de mis días como una niña pequeña, hermana del pasado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario