Y yo me he llenado de esperanza, porque
debe estar la tuya andando entre mis sueños,
Yo se donde tienes tu luz, en el jazmín de mi casa que por las noches de verano me cuenta historias bonitas,
en los ojos de mi hija que parpadean de vida reflejando tu mirada,
en las manos candorosas de un guerrero que ha perdido su armadura y toca creciendo el mundo,
en la fuerza que los lunes le pones a mis zapatos para seguir siendo valiente,
y tu boca se refleja con palabras en cascada que me enseñan que me guían,
estas construyendo aquí fuera,
me regalas atardeceres compañero ausente.
Tu siempre decías que volverías a enamorarme y te metiste en mis huesos para ayudarme,
tu cumpliste tu promesa y ahora yo soy novia, novia de la muerte.
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