jueves, 19 de julio de 2018

Pudorosa hipocrecia

Vivimos en una pudorosa hipocresía, donde la deznudez pone en evidencia la represión y la maldad de enseñar escondiendo. Es fácil encontrar cuerpos semi desnudos en posturas provocativas al morbo y no al deseo, pero no es usual aceptar nuestro cuerpo desnudo ante los demás. Me asusta, este sin sentido en el que se han convertido las relaciones humanas. Salimos a la calle como si fuéramos a una batalla, salimos a pelear, a vendernos, a demostrar. Yo he conocido el amor en todas sus vertientes, madre, hija, esposa, hermana, amiga, compañera. Y me siento afortunada en medio de estos amores que no llenan los diez dedos de mis manos, hay tanta basura, tanto gasto inútil de personas que se gastan y me gastan las ganas de seguir conociendo, son pequeños bichos sin vientre a los que denomine siendo muy joven, son mis enemigos, porque contribullen a perpetuar la basura del despotismo. Y aunque sepa que no se puede pedir más, que mi vida esta llena de amor y aceptación, cada vez me siento mas acorralada por los que se hacen llamar mis semejantes, dudo si sera posible vivir rodeada de ellos y tan ajena a sus cuitas y enfermedades, porque noto sus miradas de envidia y regodeo, aquí desde las alturas siento vertigo y se que intentan hacer tambalear mi estabilidad que sin quererlo yo pone en evidencia la decadencia de la suya. Aun asi no puedo mas que seguir subiendo, es mi camino, mi inercia

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