miércoles, 6 de julio de 2016

Esperanza.

Yo me quede con dos almas, dos corazones que a muy corta edad aprendieron.
Yo me quede con un corazón que lloraba.
Jamas escondí las lágrimas, no levante un brazo para tapar el dolor.
La ausencia se metía en mi sangre, era viajera conmigo hasta convertirse en presencia  viva.
Todavía encuentro como crecer junto a el,
aun aparecen  mañanas  envueltas en torrenciales de sentimientos como esta,
que dedico a llorar, el fado me acompaña es la esencia de lo.que fuimos y se que hay un lugar esperando, un lugar preparado para mi, se que sus ojos chispeantes sueñan con mi felicidad.
Que me tienes preparado?
Lisboa quizás no quede lejos,
Confiada camino, fascinada.

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